El Acueducto de Querétaro

Conoce el Acueducto de Querétaro

El Acueducto de Querétaro es, sin duda, el único monumento que por sí solo representa la síntesis de la identidad de los queretanos.

Charles-B.-Waite-1899

Desde 1531, año en que los caciques otomíes fundaron el pueblo de indios de Querétaro en el cuadro de la política urbana implantada por los españoles, la escasez del agua del río fue preocupación permanente de los queretanos.

Para finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, en la ciudad de Santiago de Querétaro, el servicio de agua potable era poco eficiente, se le atribuían graves perjuicios, entre otros el de producir la locura en muchos de sus habitantes.

En el año de 1721, llegaron procedentes del convento de San Felipe de México, cinco monjas capuchinas, para fundar el convento de San José de Querétaro. Encontraron que dejaba mucho que desear la calidad del agua, por lo que acudieron al Marqués de la Villa del Villar del Águila, quien se había declarado su protector y bienhechor, Don Juan Antonio de Urrutia y Arana, que había sucedido a su tío como Marqués de la Villa del Villar del Águila. Cuando el Marqués escuchó la queja de las religiosas capuchinas, enseguida se propuso proporcionar agua potable, no solo a las religiosas sus protegidas, sino a la población entera.

Se dice que el origen de esta obra, se debe al amor que existió por parte del Marqués a Sor Marcela, una de las monjas capuchinas, sobrina de su esposa Paula Guerrero Dávila.

Terraplén del antiguo ferrocarril central, ca. 1920. Archivo Histórico de Ferrocarriles Nacionales de México.

Terraplén del antiguo ferrocarril central, ca. 1920. Archivo Histórico de Ferrocarriles Nacionales de México.

La construcción del Acueducto representó la solución a un problema vivido durante casi 200 años. La totalidad del sistema hidráulico puesto en operación significó la posibilidad de contar con agua en abundancia y de conducirla por el subsuelo sin riesgos de contaminación,al ser transportada a partir de la caja de agua construida en el Ojo deI Capulín, en la Cañada a 8km de la ciudad, primero por cañerías aisladas, posteriormente por el aire en un conducto aéreo soportado por pilastras que libraban las hondonadas del valle hasta desembocar en el depósito de agua construido en el convento de la Cruz y, finalmente, por tubos de barro vidriado unidos herméticamente hasta desembocar en las fuentes públicas y privadas dispuestas por toda la ciudad.

La construcción del Acueducto se realizó entre 1726 y 1735, la arquería mide 1,280 metros de longitud y corre el caño sobre 74 arcos de cantería, cuya altura máxima es de 23 metros con una latitud de 13, sostenidos por pilares de mampostería de más de 3 metros y medio en cuadro. Para formar los arcos de piedra de sillería, formado por cinco diferentes piedras denominadas como canteras de color rosa, blanco rosado, arenisca ocre, arenisca café y basalto volcánico.

Su costo total ascendió a cerca de $130,091.00 de los cuales el Marqués de la Villa del Villar del Águila sufragó de su peculio $88,287.00 por donaciones fueron $29,804.00 y venta de agua a conventos y vecinos $12,000.00.

La arquería, y todo el sistema hidráulico general del que forma parte, ha sido objeto de intervenciones y reparaciones en diferentes épocas. La más notable es quizá la realizada después de los estragos causados en la atarjea de la arquería durante el Sitio de Querétaro en 1867, que impidió la llegada del flujo a la ciudad, hecho que determinó en gran medida el triunfo de la República.

Charles B. Waite - 1899

Charles B. Waite – 1899

A fines del siglo XIX la llegada del ferrocarril a Querétaro trazó sus vías por debajo de uno de sus últimos arcos. Pocos años después, se decidió cambiar el curso del tren y quitar las vías bajo el acueducto para evitar su deterioro por la vibración.

Durante el porfiriato, el sistema hidráulico general fue objeto de reparaciones que incluyeron, en 1896, la construcción de una red de fierro que sustituyó a las viejas cañerías de barro; en 1899, la colocación de una compuerta traída de los Estados Unidos; en 1902, la instalación en la alberca del Capulín de una bomba para extraer mayor cantidad de agua; en 1905, el incremento del nivel y la reconstrucción de la mayor parte del caño general, desde la alberca del Capulín hasta entroncar con la fábrica El Hércules.

Llegada de Carranza a Querétaro. Querétaro, Querétaro, 1916. Fondo Casasola. ©Fototeca Nacional

Llegada de Carranza a Querétaro. Querétaro, Querétaro, 1916. Fondo Casasola. ©Fototeca Nacional

Los arcos fueron testigos de la entrada del Ejército Constitucionalista al frente de Venustiano Carranza en el año de 1916, cuando fueron trasladados los poderes a Querétaro.

El Acueducto permaneció en operación hasta los años sesenta del siglo XX. Para esa época, el agotamiento de las aguas de los manantiales de donde se surtía el sistema llevó a la apertura de numerosos pozos a fin de cubrir la demanda tradicional de agua, la que se veía paulatinamente incrementada por la naciente industria. Hubo la necesidad de crear nuevos sistemas hidráulicos a partir de la canalización del río Lerma.

Cía. Mexicana de Aerofoto, ca. 1952. Fototeca de la Fundación Ingenieros Civiles Asociados.

Cía. Mexicana de Aerofoto, ca. 1952. Fototeca de la Fundación Ingenieros Civiles Asociados.

Entre 1970 y 1971 se crearon pasos a desnivel bajo los arcos 25 al 29, cruzando el Boulevard Bernardo Quintana, esta obra fue consecuencia del auge industrial que transformó a Querétaro durante los años 60 ́ s del siglo XX, y que hizo necesario la realización de obras de infraestructura con la intención de resolver los problemas de tránsito, modernizar y ampliar la estructura urbana de la ciudad. La obra fue realizada con el procedimiento conocido como cajón de concreto con muros Milán, que con base en la experiencia adquirida en las grandes obras del Metro de la ciudad de México, resultó ser la mejor alternativa constructiva.

El Acueducto de Querétaro es parte de la zona de monumentos históricos declarado por la UNESCO como Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Alonso Cerro - 2018

Alonso Cerro – 2018



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